El aceite infusionado con gambas es una receta gourmet fácil de preparar, ideal para dar un toque marino y sofisticado a tus platos. Este aceite casero se elabora con cabezas de gambas, ajos y un buen aceite de oliva virgen extra (AOVE), infusionados a baja temperatura para conservar todo su sabor.
Perfecto para aliñar ensaladas, saltear mariscos y verduras, acompañar pasta fresca o simplemente mojar pan, este aceite es un auténtico tesoro culinario: el oro líquido del mar.
Preparar aceite de gambas casero es una forma sencilla y deliciosa de enriquecer tus platos con un sabor intenso a marisco. Su elaboración es rápida y no requiere técnicas complicadas, pero el resultado es un ingrediente versátil que podrás conservar y reutilizar en múltiples recetas. Además, es perfecto para dar un toque gourmet a tus creaciones y sorprender a tus invitados con un matiz marino único y lleno de personalidad.
Para obtener un aceite de gambas casero con un sabor auténtico y equilibrado, lo ideal es utilizar gambas frescas o, en su defecto, gambas congeladas de buena calidad. La frescura del marisco marcará una gran diferencia en el aroma final del aceite.
Un punto clave en la elaboración es el control de la temperatura. Es fundamental mantener el fuego muy bajo durante toda la cocción. El aceite no debe llegar a hervir en ningún momento, ya que una temperatura demasiado alta podría amargar el sabor o degradar el aceite de oliva. La cocción suave y lenta permite que el aceite capture todos los matices de las cabezas de gamba y del ajo sin perder su calidad.
En cuanto al ajo, puedes dejar los dientes enteros si prefieres un sabor más sutil, o cortarlos ligeramente para liberar más intensidad. Esta variación dependerá de tu gusto personal y del uso que le vayas a dar al aceite infusionado.
Puedes verlo en recetas como el Pastel de merluza donde hicimos una mayonesa, o los Linguine con sepia y gambas donde lo usamos como salsa.
Para que no queden impurezas puedes usar un colador de malla fina, así aseguras que quede limpio.
Está diseñado con una malla ultra-fina, que puede filtrar fácilmente partículas pequeñas o drenar el agua rápidamente, y el borde de acero también evita que los alimentos queden atrapados entre la malla y el borde, sin desperdicio de alimentos.
Ver en Amazon Canal Telegram Canal WhatsAppCómo hacer un Aceite infusionado con gambas. Sigue paso a paso esta receta, es perfecto para dar un toque especial a salsas, pastas...
Pela las gambas y reserva las cabezas. (Los cuerpos puedes usarlos en otras recetas como estas Gambas al Ajillo).
Coloca en un cazo las cabezas de gambas, los ajos, la pimienta y cubre con AOVE.

Calienta a fuego muy bajo durante 30 minutos. El aceite no debe hervir. Solo queremos extraer el sabor, no freír.

Presiona las cabezas con una espátula o prensa para que suelten todo su jugo.
Cuela el aceite con un colador fino o estameña. Guarda en un frasco de vidrio hermético.